Tu control en un partido



Innumerables veces observo a los jugadores, hablarse negativamente, expresando la frustración porque acaban de perder, que la suerte no está de su lado o que no pueden perder contra ese rival. 

Estas actitudes  que realizan son sólo un mecanismo de defensa ante la angustia de no poder resolver la situación. Saben que ese dialogo negativo, los perjudica, que no lo deben hacer, sin embargo, lo realizan una y otra vez.  

Porqué no orientar toda esa energía hacia la pelota, que se acerca a ellos? O a su movimiento de piernas para intentar llegar a cada bola de la mejor manera posible?  Para evitar este dialogo negativo consigo mismo es importante que conozcais  que podeis controlar de un partido y que no.

 

Comprender que podeis controlar en un partido

 

Debes comprender primero que puedes tener bajo tu control y que no. Debes saber que toda tu energía debe ser orientada en la dirección correcta y que no sirve de nada en gastar energía en  cosas que no puedes cambiar ni controlar.

 

¿Qué  no está bajo tu control?

  • Las condiciones climáticas: para que quejarse del viento, si no vas a poder pararlo.
  • El estado del campo: puede estar en pésimas condiciones pero tiene que seguir el partido ahí.
  • Los balones con que se juega.
  • Que el rival juegue bien o mal.
  • Los ruidos externos, el público.
  • Un fallo adverso.
  • La actitud del rival

 

Que  se puede hacer ante estas situaciones del partido? debes saber que no puedes hacer nada contra todo esto, entonces porque  preocuparse por algo que no puedes cambiar?

 

¿Qué está bajo tu control? 

  • La actitud: no dar ninguna pelota por perdida. Hay que poner toda la energía en salir al  campo dispuesto a luchar cada bola y demostrarle a nuestro rival que nuestra mejor arma es la actitud para competir.
  • La voluntad: la perseverancia de seguir luchando en los momentos difíciles del partido.
  • Parar el diálogo interno: que te lleva al pasado: si no hubiera errado esa volea... o  al futuro: tenemos 2 goles de ventaja  ya ganamos y de repente perder por no estar atento en el presente, con toda la energía y sentidos en el juego.
  • Creencias irrealizables: la creencia de que siempre tienes que demostrar ser competente, adecuado y capaz de conseguir tus objetivos, la creencia de que tienes pocas capacidades de controlar o cambiar tus sentimientos o emociones. Nadie es ni será nunca perfecto, la preocupación excesiva por el partido o demasiado preocupado por lo que los demás puedan pensar (temor al ridículo o vergüenza) provocan un aumento de los pensamientos negativos.

¿Qué tienen de malo los pensamientos negativos o enojarse?  

 

 

La respuesta es: si despues de fallar una jugada te comienzas a castigar mentalmente con frases como:

  • no valgo nada
  • soy malísimo
  • no puedo perder contra estos
  • voy a perder

Hay que despejar la mente de pensamientos negativos sobre la jugada anterior o de preocupaciones sobre lo que puede pasar. Estos pensamientos negativos atan la mente, el cuerpo y no te permiten jugar al 100%.

 

Sólo tú tienes la llave de tu control!!