El miedo tras la vuelta de una lesión



Una temporada uno de mis jugadores se rompió los ligamentos de su rodilla y  empezó a hacer la pretemporada pero se le vía con mucho miedo a pesar de que estaba completamente recuperado. Fue entonces cuando me surgió la pregunta ¿cómo puedo ayudarle a superar esa situación y que recupere su confianza?

 

Empecé analizar el caso y fui consciente que los futbolistas en algún momento de su vida deportiva han tenido alguna lesión que les ha mantenido alejado de la práctica del deporte durante algún tiempo y mantenido inactivos más tiempo del deseado. Normalmente de seis meses para arriba, y en estos casos son muchas las dudas que le podían venir a la cabeza sobre si su rendimiento cuando volviera  iba a ser el mismo o iba a arrastrar esas dudas dejando de “confiar en si mismo”.

 

Me sirvió de referencia ver como en casos de deportistas de élite, es habitual haber sufrido una grave lesión y, a pesar de estar recuperado, sentir miedo a una recaída.

 

Así pues, vi que es durante la recuperación, y cuando estas dudas llegan al futbolista, cuando la ayuda de un psicólogo es muy beneficiosa, animándote en la recuperación, no dejándote caer en la depresión y a darte cuenta de que físicamente y deportivamente tus capacidades no tienen por qué verse reducidas, sino a veces todo lo contrario, superar estos difíciles momentos puede volverte mentalmente más fuerte, consiguiendo rendir mejor mientras compites en situaciones de máxima exigencia.

 

También puedes buscarte un gran aliado: El tiempo. Ya bien lo dice la expresión: “ no hay mejor ciencia que la paciencia”. Sólo es necesario que a base de jugar y no sufrir una recaída te des cuenta de que tu lesión fue un accidente y que no depende de tu participación con el equipo.

Claro está que en todo tema donde hay un aliado ( el tiempo ) siempre existe un posible enemigo: La recaida.  Esto significaría volver a empezar de cero.

 

Pero eso no debe preocuparte, las lesiones siempre tienen un componente fortuito. Si seguis las pautas marcadas por tus preparadores físicos y fisioterapeutas lo predecible es que no se reproduzca la lesión.

 

La clave para superarlo la tienes tú. 

 

  • Has de darte cuenta de que físicamente eres el de antes de lesionarte.
  • Debes acortarte plazos en la puesta a punto.
  • Hablar con el preparador físico de un trabajo de observación de los sucesos pasados y presentes, especialmente los ya superados.
  • Además, el entrenador puede hablar contigo tras cada entrenamiento preguntándote sobre tus sensaciones y comentándote las mejorías que ha visto. Por ejemplo: he visto que ya puedes regatear más rápido, te has atrevido a ir a por el balón dividido frente al jugador del otro equipo, has demostrado la resistencia de tu rodilla al saltar un balón, etc.
  • En resumen, debes reforzar tu confianza basándote en hechos.

 

Solo tu mente te pone barreras, no dejes que tus miedos acaben con tu mejor tú!!