El humor en un vestuario



El humor es un estado de ánimo permanente en el individuo que a su vez, a mi punto de vista, puede definirse como una cualidad que todos poseemos. Cada uno tiene una acuarela de colores para poder pintar su humor del color que mejor le parezca, a veces decidimos pasar días con buen humor mientras que otros días resultamos los seres más aborrecidos del planeta por nuestro mal humor. Dice gente que, no hay mejor trabajo u oficio que aquel que te permita ser la persona más amable y más alegre… Esto me hace creer que es así como podemos darnos cuenta de que lo que hacemos todos los días puede o no, resumirse en felicidad sin pensar precisamente en obtener siempre la excelencia. De esta manera es como comprendo que en la vida, como en el fútbol, no se trata de hacer lo que queramos para ser felices sino de querer lo que hacemos.

 

Todo es cuestión de actitud ante nosotros y ante la vida misma, porque hay quien nos dice que nuestro temperamento calificará nuestra valentía para ser felices y nuestra capacidad para producir más de lo esperado, como lo menciona Roger Van Dean en el siguiente argumento: “Un ambiente de vestuario divertido es mucho más productivo que uno rutinario. Al jugador que disfruta de su trabajo se le ocurren más ideas. La diversión es contagiosa.” (Van Dean, Roger).

 

Por lo que sí todo el mundo dejará de perder el tiempo  y comenzara a aprender a disfrutar verdaderamente cada segundo junto a sus compañeros de equipo, ese equipo se saldría de órbita y dejaría de ser rutinario para convertirse en una estrella brillante por sí misma.

Sin embargo, esto sólo sería posible sí cada uno de nosotros se permitiera reírse de sí mismo al mismo tiempo que aprendemos a reírnos con otros y no de los otros, ya que sólo así lograremos saciarnos de la libertad suficiente para aliviar las necesidades de nuestro cuerpo y de nuestra mente, satisfaciéndonos sin dejar espacios vacíos que al tiempo son los que nos convierten en personas obscuras, tímidas e incapaces de contagiar al otro de optimismo y confianza para generar grupos más exitosos.

 

Trabajar con sentido del humor fortalece la motivación individual y colectiva, estimula la innovación y optimiza la comunicación interna” (Eduardo Jáuregui)

 

Concluyo que es recomendable estudiar el humorismo grupal a partir del son que cada individuo ha comenzado a bailar, es necesario conocer las habilidades emocionales del ser individual para trascender de un sí mismo hacia un sí para todos y así hacer posible el arte de generar sonrisas a partir del dinamismo, la confianza, el respeto y buen humor, que a su vez propiciará la creatividad y fomentará la identidad del grupo. Siendo ésta identidad el origen de la formación de un equipo de fútbol libre de obstáculos sociales y emocionales que muy probablemente podrían alentar los resultados o destruirlo por sí mismo.