Talento. Se nace o se hace?

Muchas veces, y aún lo sigue siendo, se ha debatido sobre las posibilidades que tiene un jugador en sus inicios de llegar a ser futbolista profesional. Pero para llegar a serlo, ha de ser muy bueno y destacar entre miles de ellos. Se necesita lo que llamamos: Talento.

Pero aquí viene el dilema de muchos: ¿se adquiere? o ¿es de nacimiento?

 

Creo que mi particular opinión se resume en la siguiente frase:

 

 “El Jugador nace, el Futbolista se hace”.

 

Aquel jugador que tiene talento pero no lo explota, no acaba siendo futbolista, a diferencia de aquellos que quizás no tienen ese talento de por sí, pero logran encontrar el nivel necesario para acabar compitiendo y alcanzar sus metas mediante: su capacidad de aprendizaje, voluntad, constancia o perseverancia.

 

Está claro que hay jugadores que en sus inicios al coger un balón dan a decir: "este niño llegará lejos, es inhato, lo lleva dentro", pero también es cierto que hay que sacarlo y potenciarlo, de lo contrario se quedará en el camino. De ahí a que un buen futbolista se hace!

 

La capacidad de aprendizaje, la voluntad de querer mejorar, es mucho más fuerte que tener unas cualidades sin más y sin potenciarlas.

 

Hay muchos aspectos que analizar a la hora de ver a un jugador y decir que es inhato o que tiene talento: técnicos - tácticos - responsabilidad - mentalidad ... Es muy dificil encontrar un jugador que cumpla con todas ellas así de primeras en sus inicios. Por tanto no podemos decir que es un jugador completo, con talento y menos aún decir inhato. Siempre hay cosas que trabajar y acabar explotándolas.

 

Lo difícil, más allà de encontrar el talento, es desarrolarlo para acabar siendo un jugador de élite. Un jugador sin talento, puede no tenerlo hoy pero si mañana. El estado de confianza, de motivación, de concentración, de aprendizaje hace que un buen futbolista no sea como es sino como se va construyendo.

 

Como bien dice Unai Emery: "el talento no es una t sino tres: Talento , Trabajo, Tenacidad. Un jugador con talento pero sin trabajo y sin tenacidad, no llega. Y, al revés, alguien con menos talento pero con mucha capacidad de trabajo y perseverancia tiene más posibilidades de llegar".

 

Recuerda: " En el fútbol la mayor dificultad no está en reconocer ese talento sino en saber explotarlo"