La importancia de la relación entre jugadores y entrenador!!



En el fútbol el gol es la diferencia entre el éxito y el fracaso pero, además, es el principal estímulo del jugador. Sin el gol este juego no tendría sentido... ¿te imaginás un campo de juego sin porterias, un partido sin goles, donde un jurado, al terminar el partido, determinara al ganador en función del nivel de juego alcanzado? Cuando un jugador hace un gol, se produce una fuerte emoción en todo el equipo, afectando su moral, su confianza, su determinación para ganar.

 

En el fútbol, el objetivo es ganar el campeonato, pero para ello hay que ganar los partidos de los domingos. Es como una suma de emociones que lleva a la gran emoción. Yo creo que en los equipos si el jugador no se concentra en alcanzar las metas parciales con emoción, es difícil mantener una alta motivación por mucho tiempo.

 

Una de mis principales responsabilidades es hacerles ver a mis jugadores cómo han jugado; si han sido un “desastre” se los digo con todas las letras, pero si han jugado muy bien se los hago notar con la misma intensidad. El técnico es el responsable –y yo asumo esto con placer– de que sus jugadores den lo mejor de sí mismos. No se trata de cambiar simplemente a aquellos que no rinden; primero hay que concentrarse en todo lo que yo, como responsable de esa gente, debo hacer y, recién después, pensar en algún cambio. Yo he tenido dos experiencias –una en un club y otra en otro – en las que, con la mayoría de los jugadores que no habían logrado buenos resultados en campañas anteriores, salimos campeones.

 

Para que el jugador rinda hasta su máximo potencial tiene que creer en sí mismo, tiene que generar ese fuego sagrado. Mi tarea es convencerlo de que puede, pero para ello tengo que mostrarle el camino; tengo que decirles cómo quiero que juegue el equipo y qué tiene que hacer cada uno en el campo; y si no me entienden, tendré que insistir hasta que lo comprendan, ya que mi responsabilidad no termina en las primeras explicaciones.

 

Otra cosa muy importante en nuestra actividad es hablar permanentemente con el jugador; tengo que saber qué le está pasando en su vida profesional y, también, en su vida privada. No podemos dividir al jugador en dos, ya que él es una persona, y lo que le pasa fuera del club afecta su nivel de juego.

 

Un jugador no es fácil de reemplazar. Cuando el equipo funciona bien, cambiar a uno de sus integrantes no es sencillo. Es mejor para el funcionamiento del equipo producir los menores cambios posibles. Armar un buen equipo es difícil y hay que dedicarle mucho tiempo. Cada jugador tiene que ser plenamente consciente de que el equipo está por sobre cada uno de los miembros; incluso las estrellas inteligentes comprenden que los menos dotados son tan necesarios como ellos. Yo hablo mucho con mis jugadores sobre esto y también les digo que por encima de todo está la institución, el club; nosotros pasaremos, pero la institución permanecerá.

 

Cuando tengo que elegir al capitán del equipo pienso en todas estas cosas: tengo que analizar, primero, cómo está integrado el equipo, qué tipo de imagen quiero trasmitir, quién comprende perfectamente lo que quiero dentro del  campo, etc. Yo creo que hay dos tipos de capitanes: los de fuerte personalidad, que hablan mucho, que gritan, y aquellos callados, que lideran básicamente con el ejemplo. Dependiendo de lo que necesite el equipo elegiré uno u otro pero, en los dos casos, se debe dar una condición: que el capitán trabaje en beneficio del equipo, tiene que tener una actitud de servicio hacia los demás.

 

Yo le atribuyo a mi trabajo personal no más del 30% en los resultados; los factores más importantes del éxito de un equipo de fútbol son sus jugadores. Yo les puedo decir lo que hay que hacer, pero ellos son los que juegan el partido.

 

Si mis jugadores no ganan los partidos, yo, como primer responsable, me quedo sin trabajo. Por eso creo que tenemos que estar al lado de ellos, poniendo la oreja, aconsejándolos con nuestra experiencia..., todos tenemos debilidades personales y flaquezas. Mira, yo con algunos de mis jugadores he hablado más que con mi propia familia, con eso lo digo todo!!