Balance fin de temporada

¿Ha sido mi temporada como yo esperaba? ¿Conseguí lo que me había marcado? ¿Qué debo hacer para la próxima temporada?

 

Fin de temporada es un buen momento para hacer balance del curso futbolístico que termina. Especialmente, en lo que se refiere a tu situación actual y futura. Reflexionar sobre cómo te ha ido en el equipo en los últimos meses te ayudará a saber si estás en un buen momento, si eres realmente feliz con tu temporada o si deberías hacer algún cambio en tu forma para encontrar el camino correcto el próximo año.

Es importante que pienses en ello sin juzgarte con dureza ni castigarte a ti mismo. Mirar atrás y reprocharte el modo en que entrenaste o jugaste es algo en lo que no debes caer. Cuando el tiempo pasa, las situaciones se ven en perspectiva y las sensaciones se enfrían, es fácil que te digas a ti mismo que debiste haberlo hecho de otra forma. Pero olvídalo. Aquello ya pasó y no lograrás cambiar el pasado pero si el presente y tu futuroEs hora de pasar página pensando en lo que sí puedes hacer ahora ...

 

Algunos se pararán a pensarlo brevemente, mientras que otros analizarán cada entrenamiento, partido, etc. El valor que demos a dicho análisis, será positivo o negativo, con la perspectiva de repetirlo durante la nueva temporada o de hacer las cosas de un modo diferente. Lógicamente el balance puede originar que pensemos que nuestra temporada ha sido un desastre total, cuando quizás no ha sido así del todo, o al contrario.

 

Por lo tanto, hay que hacer este análisis, desde una perspectiva lo más objetiva posible, y que pueda servirnos de cara a la temporada que se inicia, para intentar no repetir, mantener o mejorar lo que hemos hecho.

 

1)  Hay que ver, si al empezar la temporada  que acaba, habíamos planificado o no los objetivos que queríamos lograr. De

lo contrario de no haberse marcado nada no tiene sentido hacer una valoración final pues siempre la veremos de forma negativa.

 

2) Hay que comprobar si hemos sido capaces de cumplir  los entrenamientos marcados y adecuados por nosotros y posteriormente los objetivos marcados por el entrenador. Al fin y al cabo, el resultado de una competición, no está al cien por cien en nuestras manos, influyen otros factores fuera de nuestros objetivos que hacen que los logremos o no.

 

3) Debemos hacer un análisis realista, basado en lo que dependía de nosotros, teniendo en cuenta todos los aspectos que implicaban la consecución de los objetivos y si hemos sido capaces de cumplirlos como queríamos y si es positivo el balance entre tiempo dedicado y satisfacción obtenida.

 

4) Si vemos que los objetivos que dependían de nosotros mismos los hemos satisfecho, hay que ver que la temporada no es tan negativa como podemos pensar.

 

Por lo tanto, realizar este análisis, va a ser muy útil si somos capaces de hacerlo con detenimiento y si somos capaces de analizar objetivamente los datos obtenidos. Y sobre todo va a ser muy importante para nuestra motivación, ya que saber dónde hemos podido equivocarnos o hemos acertado de pleno, hará que tengamos más interés y sobre todo algo menos de incertidumbre sobre qué tenemos que hacer para conseguir lo que nos proponemos.

 

Puede ser también, que no hayamos planificado nada cuando comenzó la temporada que ahora acaba, y simplemente los objetivos fueron surgiendo a medida que avanzaban las semanas, o nuestro funcionamiento fue dejarnos llevar por nuestras sensaciones en un momento determinado. Si lo ves negativo, eso no es problema alguno, ya sabes que debes hacer ahora:

 

Acomódate en tu rincón favorito con tu pc o libreta y márcate los objetivos para la próxima temporada, basándolos en:

 

1.- Corto Plazo

2.- Medio Plazo

3.- Largo Plazo

 

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